Festival VEO

VEO 2010: DIARIO DE PRODUCCIÓN

Posted in Edición 2010 by festivalveo on septiembre 29, 2010

Día 22
La resaca todavía nos acompaña. Ayer se clausuró el laboratorio de espectadores, buen balance y foto de grupo. Ayer se bajó el último telón y se cerró el último espacio. Hoy ha comenzado el desmontaje en Benicalap. La gente comienza a despedirse. Mehdi hacogido un avión hacia París. La documentación del festival fluye desde los ordenadores hacia las memorias portátiles. En la taquilla ya no entra nadie a comprar entradas, también allí están haciendo el balance. Huele a final. Y va llegando el vacío.
Día 21
La fiesta de clausura del festival fue la mayor catarsis que hemos vivido desde el pasado día 10. Artistas, actores y actrices, bailarines, técnicos, personal de producción, invitados, periodistas, voluntarios, alumnos del curso de espectadores, espectadores que no eran alumnos… Todos reunidos en una pista de baile frenética de ritmos electrónicos, hablándonos a gritos por encima del volumen discotequero, riendo, saltando. A pesar de todo, por encima de todo, estuvo el cuerpo.
Día 20
¡SOL! Sol en el desayuno del puente, sol balsámico por fin y justo en el momento oportuno, perfecto para disfrutar una mañana de sábado con amigos y desconocidos en un espacio ajeno al tráfico en el centro de la ciudad. Más de un centenar de personas con su desayuno en una bolsa y su termo de café. Quienes hayan pasado su infancia en un pueblo tendrán seguramente memoria de esta situación: las mesas a la calle, las sillas, el pan y las chuletas, vecinos y familia en torno a la comida en un espacio común, compartido, público, abierto, lúdico.
Día 19
Vamos a echarnos un piropo, y va por todo el equipo del VEO, tanto aquellas personas que repiten su pertenencia un año tras otro, como aquellas que se vinculan en una sola edición, especialmente los que forman parte de la producción propia del festival. Vamos a echarnos un piropo por hacer este trabajo con profesionalidad y con calidad humana, por construir entre todos un modelo de democracia participativa, por ser fieles al principio del consenso, por no aceptar la imposición.
Día 18
El cine y el teatro se están encontrando en este festival. El diálogo entre el escenario y la pantalla se plantea desde múltiples puntos vista: al servicio de, como herramienta para, complementando lo que, revisitando contenidos y narrativas. La gente del cine ha entendido perfectamente este diálogo; desde las columnas de opinión de los medios especializados se observa el teatro como un campo de posibilidades, una mirada quizá más prometedora que la que se esteblece desde el propio teatro, porque se plantea desde la colaboración y la investigación mutua.
Día 17
Hoy han terminado las funciones de Tierra de Nadie. Nos hemos abrazado, nos hemos reído, nos hemos dado las gracias, nos hemos hecho fotos de recuerdo. Mañana esos 20 “intérpretes” ya no estarán en la estación de tren, ni paseando por Ruzafa. Mañana se acaba su contrato con el festival y cada cual vuelve a su realidad, la verdadera y dramática realidad de su propia vida. Dicen que el recuerdo de esta experiencia les acompañará siempre, porque es lo mejor que les ha pasado desde que llegaron a este país. Intentamos sonreír con ellos. Pero no creo que esta noche podamos dormir.
Día 16
Algunos de los días más fríos e inhóspitos de este invierno se han dejado sentir durante el festival. Ha sido duro simplemente salir de casa o de la oficina, abandonando la compañía de la calefacción. Hemos suspendido la función de Le Phun prevista para las 20’30h. Demasiadas horas lloviendo han dejado el parque anegado, el barro ha hecho intransitables algunos caminos del recorrido y la instalación técnica ha comenzado a protestar. Aunque los actores (estos actores vegetales) estaban dispuestos a seguir actuando, ¡en mangas de camisa!
Día 15
El rebaño de corderos ha estrenado hoy. Texto y cuerpo. El poder de la ficción y la ficción del poder, así lo resumen ellos. Desde dentro conocemos bien este trabajo escénico, los meses de jornadas a diez horas, la fuerza inagotable, la capacidad. Pero en el fondo algo mucho más valioso, lo que define al artista, le ubica y le posiciona; una característica que nos genera envidia y admiración, algo reconocible, tangible y emocionante: tienen algo que decir.
Día 14
Hoy, resaca. Domingo extraño en medio de la vorágine. Los habitantes de la sociedad mutante ya se han mostrado en Benicalap, primeros intercambios con los humanos. El parque no parece el mismo porque no es el mismo. La mayoría de las miradas son de personas que nunca antes habían estado allí. Los “usuarios” del parque son los habitantes de aquel barrio. Qué poco nos movemos. Dentro de nuestro pequeñísimo hábitat urbano, ni siquiera conocemos cada rincón de esta ciudad.
Día 13
Cada día nos roban algo en el parque. Cada día hay risas en la biblioteca. Cada día alguien llora en el estacionamiento. Cada día llega una compañía nueva. Desde hoy, cada día hay un cabaret y una galería de monstruos. Cada tarde hay estreno. Fotógrafos, televisión. Cada persona tiene su día bueno, su día malo, su día brillante. Hoy, día13, hemos celebrado la primera fiesta del festival. Calentamos motores. La máquina está engrasada. Ruge, suena de maravilla. Mañana viajamos a una fábula vegetal. No dejamos de suceder. Viva el verbo.
Día 12
Ya hemos entrado de lleno en la ficción. Hace tres días que estamos inmersos en una situación completamente ficticia. El propio festival lo es. Cada uno de los espectáculos que se han mostrado hasta ahora lo son también. Cada uno de nosotros, incluso, nos sentimos habitantes de una ficción. Esperamos llegar al día 21 con algún atisbo de realidad a nuestro alrededor, no sé si esperamos esto mismo en nuestro interior. El tiempo, sobre todo el tiempo, ha perdido por completo su anclaje con la realidad. Ya no sabemos cuándo. Sólo sabemos el porqué.
Día 11
No hay nada tan peligroso, sorprendente, incontrolable y feroz como el clima. De todos los problemas a los que nos enfrentamos cada día en el festival, las condiciones meteorológicas son el peor de todos. No existe gestión posible, no hay recursos económicos o humanos o de infraestructuras, no hay absolutamente nada que podamos hacer con una previsión de 150 litros de lluvia por metro cuadrado y 3 grados de media, salvo resguardarnos, trasladar de fecha algunas actividades… y esperar que pase pronto.
Día 10
Primer día. Primer estreno. Primer pasito. Hace días, semanas, meses que trabajamos en esto. No parece haber mucha diferencia entre ese tiempo pasado y este presente. La vorágine, la presión, los minutos que nos pasan por encima, los ensayos, todo es igual para el equipo, tal y como era el 21 de enero o el 3 de febrero, por decir algo. ¿Qué ha sucedido hoy, entonces? ¿Cuál es la diferencia? El público. Ya han llegado. De modo que ahora sí, hoy ha empezado el festival. Ahora es real.
Día 9
A las 21:00h de hoy la estación de tren del centro de Valencia presentaba una imagen poco común: 20 personas con auriculares blancos sostenían un papel con un nombre anotado. ¿Quizá esperaban a otros tantos viajeros …? Estaban todos alineados bajo el panel de “salidas y llegadas”. Algunos viajeros, sorprendidos, han preguntado al personal de seguridad de la estación. “Es algo de teatro”, respondían. Y se reían los viajeros, y se reía el personal de seguridad. Allí plantados, los 20, con sus papeles en las manos. ¿Qué será lo que escuchaban ………?
Día 8
Anoche Entraron a robar en la oficina del festival. Se han llevado todos los equipos informáticos. A dos días del comienzo, esto ha sido una auténtica hecatombe. Nos salva el “pen drive”, ¡un invento maravilloso! Todos teníamos la documentación del Festival en estas pequeñas cápsulas portátiles de memoria virtual. La información, por tanto, se ha salvado. La energía, el optimismo y la confianza, en cambio, han notado el impacto durante unas horas. Pero seguimos, a pesar de todo. ¡¡¡Faltaría más! Llevamos todo el año trabajando para estos 12 días. NADA nos puede hacer parar.
Día 7
Los medios de comunicación comienzan a difundir el festival. De la noche a la mañana, el teatro forma parte de las conversaciones y, en cuanto comience esta semana, formará parte también de las agendas de unos cuantos miles de personas, la mayoría de las cuales verán entre 4 y 6 espectáculos, según las estadísticas. Antes de que nos demos cuenta será domingo 21 de febrero y todo habrá acabado. Los medios ya no hablarán de ello, nadie hablará de ello. El festival, como el teatro, es efímero. Sólo permanece en la memoria.
Día 6
Durante un ensayo en un centro comercial, con un grupo pequeño de espectadores concertados, se nos ha “colado” público. El grupo inicial iba a ser de 20 personas y al final eran casi 60. La gente se sumaba de forma espontánea sin saber por qué, ni adónde se dirigían, ni de qué iba todo aquello. Se les oía murmurar “pasa algo”, y seguían a la comitiva que seguía a la actriz, que seguía a otro actor, sin saber que eran actores porque no lo parecían, sin saber que era teatro, sin saber que ellos mismos ya formaban parte del espectáculo.
Día 5
Son las 0:42 PM. Un par de días más como éste y nos llevan a todos a la UVI. Al menos ha salido el sol, que ayuda mucho, levanta las energías, equilibra los disgustos, distancia los problemas y favorece la risa, una terapia indispensable en estos tiempos. De todos los acontecimientos que han ocurrido hoy, nos quedamos con las anécdotas de la taquilla del Festival. Seres humanos de todos los colores, formas, tamaños, psicologías, ideologías, patologías y traumatologías posibles desfilan por allí diariamente. Eso sí que “parece” una auténtica ficción, y no lo que leemos cada día en el periódico.
Día 4
Hemos cerrado todas las necesidades de producción para el curso que protagoniza el Laboratorio de Espectadores de este año. Los 25 alumnos ya están en contacto con el “profesor”, que llega a Valencia en unos días. Los encuentros con los artistas se van a realizar en espacios insospechados (salas de ensayos, un colegio mayor, un taller de construcción de escenografias …). También se han concretado los 10 invitados que ofrecerán su “memoria de espectadores”. Todo cuanto sucede en torno al proyecto Laboratorio es excitante, refrescante, estimulante. Y no es ficción.
Día 3
Esta mañana ha comenzado la implantación técnica para el espectáculo “Les Gûmes” en el Parque de Benicalap. El jardinero de la compañía Le Phun, su director técnico y otras personas del grupo francés están ya en Valencia, trabajan junto a nuestro equipo técnico y el personal de la Concejalía de Parques y Jardines. El montaje comienza con la construcción de un invernadero en el que van a germinar durante una semana brotes de alfalfa, soja verde, mantillo… El teatro es una realidad que supera la ficción.
Día 2
No hay manera de encontrar un piano de pared antiguo con sólo 1 metro de altura. No se cultivan girasoles en esta época del año en toda Europa. Los vehículos no pueden pasar la noche dentro de Viveros. Iberdrola no autoriza el nuevo cuadro eléctrico en la nave. Una máquina Dries Verhoeven ha llegado deteriorada tras su viaje desde Amsterdam. No podemos empezar el montaje de los italianos hasta las 10 de la noche. Parece que estamos en el tiempo del NO. Así que nos vamos a comer un arroz meloso, a ver si la energía cósmica se pone de nuestra parte…
Día 1
Ya está en Valencia el equipo técnico al completo, tambien se ha integrado el personal de sala, los responsables de compañías y los voluntarios. La compañía de Dries Verhoeven ha comenzado a ensayar con los refugiados; los helechos, los ficus y las margaritas de Le Phun llegarán al Parque de Benicalap en un par de días; Gabi Ochoa y Los Corderos ya están haciendo pases completos… ¡Esto huele a Festival! ¡La máquina se mueve!

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Cuadernos del Curso (2)

Posted in Edición 2010 by festivalveo on febrero 17, 2010

 

 

Después de analizar en el Curso de Espectadores el espectáculo de Gabi Ochoa, hemos decidido ponerle un final a la historia que nos cuenta.

 

Toni a Laura (sms): Se ha acabado. Creo que se ha acabado.

 

Lorena a Laura (mail): Querida Laura, la verdad es que no sé lo que vi en Héctor. Siempre me ha pasado que quiero todo aquello que no tengo. Héctor era un simple; encantador pero cansino.

¿Ves a Toni? Dile que no hace falta que me devuelva los vaqueros… seguro que me vienen pequeños.

Te echo de menos.  

Lorena.

 

Lorena a Héctor (sms): Gracias por los momentos compartidos. Como dicen en Colombia, que te vaya bonito.

 

Héctor a Toni (sms): Ni tuya ni mía. Ni tu camiseta, ni mis zapatillas.

 

Lorena a Toni (mail, pasado un tiempo): Toni, hace meses que no nos vemos. Ya es hora de que hablemos de lo que vamos a hacer con el apartamento. Cuando quieras.

Lorena.

 

Laura a Toni (mail): Toni, no te lo vas a creer. He tenido un mensaje de Vera, aquella chica alemana de la que te hablé, está en Francia y me pide que me acerque a verla.

Voy a ir. A ver si me descongela el corazón y me vuelve el apetito.

Creo que para cerrar tu historia deberías ocuparte del apartamento.

Te daré noticias desde Francia. Me quedaré un tiempo y miraré de nuevo a la vida.

Los Móviles, el sábado 20 de febrero en el Mercado de Ruzafa

Posted in Edición 2010 by festivalveo on febrero 16, 2010

El Móvil del VEO 2010 tiene este año como responsables a Vicente Arlandis y Sandra Gómez, ambos formados en arte dramático, danza y bellas artes, que cuentan con la colaboración del profesor Chema de Luelmo y la Facultad de Bellas Artes de Valencia, que aporta espacios de trabajo, ideas, provocaciones y líneas de formación. El móvil de esta edición es un taller de 5 días de duración en el que participan 12 alumnos de la Facultad de Bellas Artes.

En el taller se propone un juego de simulacro en el que se tratará de emborronar una realidad cotidiana superponiéndole una nueva situación. El objetivo es la construcción de una nueva realidad a partir de una simple narración.

La muestra pública de este trabajo, el resultado, se podrá ver el sábado 20 de febrero en el Mercado de Ruzafa. Se representarán tres funciones, la primera a las 10:30, la segunda a las 11:30 y la tercera a las 12:30.

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Cuadernos del Curso (1)

Posted in Edición 2010 by festivalveo on febrero 13, 2010

El primer módulo del curso de los espectadores ha sido sobre la definicion del espectador… cada persona ha sugerido tres términos para definir lo que es para ella un espectador… la suma de estas etiquetas, presentada aquí como una “nube”, es un espectador imaginario, virtual, que representa la suma de todos los espectadores que se reunieron en el curso.

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Compartir espacio y desayuno

Posted in Edición 2010 by festivalveo on febrero 11, 2010

Desde noviembre de 2008 se viene celebrando en Valencia una actividad social de espíritu festivo que consiste en compartir el desayuno en un espacio abierto de la ciudad. La iniciativa, basada en las que ya se hacían en otras ciudades, la tomó un grupo de artistas y arquitectos valencianos. Así surgió Desayuno con viandantes, una representación urbana cuyo objetivo es propiciar un encuentro abierto que anime a recuperar la conversación, la convivencia, la participación, la celebración lúdica y el uso del espacio público.

Para participar basta con acercarse al lugar elegido en la convocatoria correspondiente.
Se convoca a través de mensajería eletrónica, flyers, la web del colectivo y siempre eficiente boca-oreja.

Desayuno: Pont de la Mar. 20 de febrero, de 11 a 14 h.
No olviden silla y la taza, y mucho menos un rico desayuno para compartir.

Y para abrir boca, el viernes 12, en el Colegio Mayor Rector Peset, se proyectará el documental de la realizadora Adriana Chávez, que resume, en una visión muy personal, todos los Desayunos celebrados en Valencia entre noviembre de 2008 y 2009.

Proyección del documental: Colegio Mayor Rector Peset. 12 de febrero, a las 19 h.
Para todos los públicos. Acceso gratuito.

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Memoria de la soledad

Posted in Edición 2010 by festivalveo on febrero 9, 2010

Siete vecinos y un alcalde que vive a más de 300 kilómetros del lugar es lo que queda de un sueño ya lejano del que casi nadie se acuerda. Anclada a los pies de las montañas Rocosas, en el estado de Colorado, se alza una de las poblaciones más pequeñas de Norte América: Bonanza,  un lugar que el colectivo Berlin ha rescatado del olvido en un documental que forma parte de un conjunto de inquietantes retratos de lugares del mundo agrupados en el proyecto Holocene.

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La fantasía se prepara en Benicalap

Posted in Edición 2010 by festivalveo on febrero 7, 2010

El Parque de Benicalap ha recibido ya a la primera expedición de la compañía francesa Le Phun (Pour un Humour Universel et Nécessaire). Su director artístico, Phéraille, y el grupo técnico de la compañía, que incluye a nueve personas, ya están trabajando en la implantación de lo que será una maravillosa fantasía y uno de los mayores montajes en la historia del Festival: Les Gûmes (Las Verduras). Junto a ellos, un no menos numeroso grupo de técnicos del VEO y jardineros dependientes de la Concejalía de Parques y Jardines. A principio de la semana que entra llegan los actores y actrices y el resto de la compañía. Se prepara un gran acontecimiento.

Le Phun no produce espectáculos, construye mundos. En Les Gûmes,  una de las piezas que mejor refleja el trabajo de la compañía fracesa, una pequeña sociedad mitad humana y mitad vegetal enseñará a los espectadores una forma de vida dentro del parque que nunca antes habían imaginado, pero que, en palabras de Phéraille, “está perfectamente instalada en el parque y vive ahí desde hace mucho tiempo.”

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Formas sensibles y significantes

Posted in Edición 2010 by festivalveo on febrero 6, 2010

Foto: Paola Villani

El nombre de la compañía italiana Pathosformel proviene de un concepto acuñado por el historiador alemán Aby Warburg a lo largo de su trabajo de décadas en torno al arte del Renacimiento, y hace alusión a una organización de formas sensibles y significantes (palabras, imágenes, gestos, sonidos) destinadas a producir en quien las percibe y capta una emoción y un significado, una idea acompañada por un sentimiento intenso, que se entiende han de ser comprendidos y ampliamente compartidos por las personas incluidas en un mismo horizonte de cultura.

Haciendo honor a su nombre, Pathosformel ha creado piezas sutiles y delicadas, como La timidezza delle ossa, la que trae al Festival VEO, dotadas de una gran carga sensible. La timidezza… gira en torno al movimiento del cuerpo humano, y lo sugiere en imágenes visuales de gran impacto que reviven el eterno conflicto entre la ilusión y la percepción, entre la ficción y la realidad. Todo ello acompañado de un “crescendo” musical de resonancias cotidianas …

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La educación según los niños

Posted in Edición 2010 by festivalveo on enero 30, 2010

En el año 2001, la plataforma belga de producción de arte performativo, Campo, comenzó un proyecto sobre la educación de los hijos. Desde entonces ha producido dos obras que afrontan esta temática. La segunda de ellas se la encargó a Tim Etchells, director de la prestigiosa compañía inglesa Forced Entertainment, y el resultado es That night follows dayuna pieza producida en el año 2007, que sorprende y gusta por la frescura de sus planteamientos. En escena, 16 niños entre los 8 y los 14 años hablan del sistema educativo en el que se ven inmersos por el mandato de los adultos, y lo hacen con sentido del humor y con mucho atrevimiento desde sus experiencias, ilusiones, miedos y reivindicaciones. 

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Yo en el futuro

Posted in Edición 2010 by festivalveo on enero 26, 2010

 

 

 

Texto de Cecilia Sosa editado por el Kunstenfestivaldesarts de Bruselas para el programa de mano del espectáculo Yo en el futuro, de Federico León

Hay algo peligroso en la obra de Federico León, algo que no acomoda,  que no ajusta, que se escurre de ser representado y que en cambio acontece crudo y perturbador, sorprendiendo con mirada torva al espectador oculto en la oscuridad de la sala. A los 22 años, en su debut como dramaturgo en Cachetazo de campo (1997), León puso a una madre y a una hija a llorar sin descanso sobre el escenario. Su obra posterior no hizo más que explorar los bordes del acto escénico, los placeres inconfesables que se agitan en el momento de mirar y ser mirado. El trabajo de León se impone por la pura materialidad que se cuela en el exceso de llanto, de lágrimas, de mocos de aquella obra inaugural, en la compacta soberanía de Museo Miguel Angel Boezzio (1998), donde un ex combatiente de la Guerra de Malvinas fue convertido en museo de su propio espanto, en la bañadera rebalsada de agua que mojaba los pies de los espectadores de Mil quinientos metros sobre el nivel de Jack (1999), o en la maratón de hormonas que estallaba en una guerra de zapatos en El adolescente (2003), con la que el director sacudió la oficialidad del teatro argentino.

Esa misma tensión, esa literalidad que cepilla la institución teatral de toda retórica y la muestra en su crudeza más prepotente, también acompañó las intervenciones del director en el cine. En su primera película, Todo juntos (2002), León filmó y actuó su propia separación de Jimena Anganuzzi, precedida por la matanza de un cerdo y coronada por una de las escenas sexuales más perturbadoras del Nuevo Cine Argentino. En Estrellas (2007), la película que co-dirigió con el fotógrafo Marcos Martínez, abandonó el registro de lo íntimo para centrarse en un grupo de actores habitantes de la Villa 21 que reclamaba su derecho gremial a trabajar de pobres para las pantallas globales. León hizo chispear toda narrativa sentimental sobre la pobreza para mostrar extraterrestres deambulando por los pasillos de una villa, castings de piqueteros, dealers o patovicas, y también que las locaciones de la miseria podían montarse a pedido  -como la casilla de chapa con familia tipo incluida, levantada en vivo y cronometrada en pantalla-.

En Entrenamiento elemental para actores (2009), una hilarante producción para la televisión local que dirigió junto al cineasta Martín Rejtman, León se valió de la pantalla para burlar al mundillo teatral en sus ademanes más íntimos y, de paso, saludó con sorna a toda una generación de directores consagrados. Con su nueva creación colectiva, Yo en el futuro (2009), todo aquel recorrido aparece súbitamente condensado y vuelto sobre sí mismo. Aquellas lecciones tan brillantes como crueles de un profesor de teatro a sus pequeños alumnos se extienden ahora a un escenario transgeneracional, en el que cine y teatro se enlazan.

Yo en el futuro recupera una vieja tradición de los cines argentinos en los años `50, cuando los números teatrales precedían a la proyección. Ese espacio marginal, donde la varieté de barrio se subyugaba a la gran pantalla, se transforma en el territorio onírico, en el que el pasado puede ser secretamente revisado. Antes que una obra tradicional, Yo en el futuro es un artefacto, un dispositivo complejo de múltiples compuertas por las que fluye un tiempo maleable que se pliega, se abre y se desarma infinitamente sobre sí mismo. Sobre el escenario hay tres niños, tres jóvenes y tres ancianos. Dos mujeres y un varón. Los tríos en edades escalonadas se parecen físicamente y llevan atuendos similares. En el fondo hay una pantalla por la que desfilan fragmentos de películas caseras, indiscretas, rápidas, que iluminan los vericuetos de  una fiesta familiar donde todos se saludan con besos en la boca. Las mismas escenas se repiten en edades y tiempos desplazados. Hay un niño que guiña un ojo a cámara. ¨Ahí estoy yo¨, señala el anciano desde el escenario.

En ese territorio de espejos resquebrajados se libra un duelo: lo que está en juego son los límites mismos. Cine y teatro, realidad y ficción, infancia y madurez, pasado y futuro, el público y los actores, repetición, mímica y experiencia, memoria y acto. ¿En qué extraña mueca del pasado el futuro queda congelado?

A veces, las tres generaciones se limitan a contemplar aquello que sucede en pantalla. Hay una niña que se tapa la cara bajo una lluvia de almohadas. Una joven muy bella tocando el piano -asombrosamente parecida a la anciana del escenario-. Un niño-presentador que muestra a su abuelo afeitándose una barba muy larga. Hay  camas, manos y dos chaquetas rojas. Hay un beso suspendido en pantalla y una lección  sobre cómo besar sobre el escenario.

Todo en la obra pareciera responder a un artefacto perfecto, todo pareciera poder ser enseñado, repetido o imitado. Sin embargo, Yo en el futuro descubre también el espacio incierto y tembloroso de la falla, el instante donde la mímica pierde referente y se agita ante su propio colapso. Entonces, aquellas imágenes del pasado puede ser apuradas, detenidas o rebobinadas, pero también puede suceder que las distintas temporalidades en escena se contagien y desfilen a extraño compás. Yo en el futuro es una reflexión sobre el tiempo pero también sobre el teatro y la mirada. En ese juego de ansiedades cruzadas, la mirada del actor puede volverse lentamente sobre su público, sorprenderlo en el silencio quieto de la butaca para transportarlo sobre el escenario. Federico León expone el teatro en su momento más íntimo e intolerable, el momento donde la mirada se invierte, el espectador se reconoce a sí mismo frente a un espejo alelado, y el que mira se descubre siendo mirado. La maquinaria de la representación se apaga y solo queda un beso suspendido fuera de toda ficción y de todo ensayo.

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